No sé a quién se le ocurrió que los chocolates mataban la tristeza. Solo sé que cuando él tiró la puerta dejé que las lágrimas se estancaran y como loca comencé a comerlos. Busqué todas sus formas y colores: oscuro, negro, blanco, amargo, grande, pequeño.
Ese placer en el paladar era una cura que me había inventado porque leí que el consumo de chocolate induce la producción en el cerebro de una sustancia denominada triptofáno vinculada a la serotonina. Esta hormona es la responsable directa de que el individuo disfrute de las sensaciones de tranquilidad, sedación y felicidad.
Dos años después descubrí la mala elección cuando por fin decidí confrontar al espejo, al único que no miente: estaba gorda. El amor no me había acabado y por el contrario se colaba por la ropa. Se notaba el exceso de desamor en los 20 kilos que aumenté. Justo en ese instante caí en cuenta de que estaba divorciada, aunque un año y medio atrás ya había firmado los papeles del divorcio y había asumido la soledad…total, ahí estaba la nevera que también guardaba helados.
Hoy, después de los 24 meses que me dijo una sicóloga se tardaba en matar cualquier amor o superar lo que llaman duelo, descubrí el verdadero remedio cada vez que voy a caminar y tomo agua. Cada vez que la ropa me queda ancha y me dicen qué bien te ves: El divorcio solo se cura con amor propio.2 comentarios
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Hola. Acabo de ver este blog y me parece muy buena la idea. Quiero contribuir. Por el momento les dejo esta reflexión:
http://www.hoymujer.com/alma/autoayuda/hace,felices,mujeres,27842,03,2007.html
Clara Elena
QUEE!!! 24 MESES PARA SUPERAR UN DESPECHO!!!! PENSÉ QUE ERA MENOS!!!… wow… todavía me faltan 23 meses con tres semanas…