Una de nuestras SS no está de acuerdo con que en este espacio se haya tildado de feo a Paul Potts. Y tiene razón. Un hombre que saca tanta lágrima desde que subió al escenario no puede ser feo. En el post anterior sobre el encanto de los feos lo habíamos referenciado como ejemplo de belleza interior pese a sus dientes y como llegó a la competencia. Hoy les mostraremos como ganó. Su más fuerte competidora era una niña con cara de ángel pero al final ganó Paul.
Y aquí tienen a Connie. Juzguen ustedes estos dos tipos de belleza.
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No pude contener las lágrimas. qué hermosos los dos. Pero que niña tan divina estoy muy emosionada